El cuidado sostiene la vida.
La resistencia la transforma.
Personas cuidadoras, autistas, personas con discapacidad y defensoras de derechos humanos organizadas para enfrentar el abandono, la exclusión y la violencia institucional.
Nos organizamos
Construimos comunidad y articulamos agendas colectivas.
Documentamos
Visibilizamos violaciones a derechos y problemas estructurales.
Transformamos el dolor privado en exigencia pública
Organizamos los dolores dispersos para sembrar una agenda política común.
Las experiencias de las personas cuidadoras, las personas autistas y las personas con discapacidad suelen ser tratadas como asuntos privados, como problemas familiares, historias individuales o actos de amor.
Nosotras sabemos que son mucho más que eso.
Detrás de cada escuela que excluye, de cada terapia que no existe, de cada persona sin apoyos y de cada cuidadora agotada, hay decisiones políticas de Estado que determinan quién recibe apoyo, quién queda fuera y quién termina sosteniendo en soledad aquello que debería ser una responsabilidad colectiva.
Por eso existimos.
Para transformar experiencias compartidas en organización. Para transformar organización en exigencia. Y para transformar la exigencia en cambios reales. No buscamos caridad. No buscamos reconocimiento. No buscamos heroínas: Buscamos justicia.
¿Cómo resistimos?
La resistencia no ocurre por sí sola. Convertir experiencias compartidas en cambios reales requiere organización, estrategia y acción colectiva. Estas son algunas de las herramientas que utilizamos para defender derechos y transformar políticas públicas.
Litigamos estratégicamente
Impulsamos casos capaces de producir cambios más amplios.
Incidimos
Participamos en leyes, políticas públicas y espacios de decisión.
Nuestras luchas
Defendemos el acceso oportuno a diagnósticos, terapias, salud mental y servicios especializados, sin listas de espera interminables ni exclusiones por discapacidad o condición económica.
Trabajamos para que ninguna persona sea excluida de la escuela por falta de apoyos, ajustes razonables o condiciones adecuadas para aprender y participar.
Impulsamos el reconocimiento y la exigibilidad jurídica del cuidado como un derecho y una responsabilidad colectiva que no debe recaer exclusivamente en las familias ni en las mujeres.
Promovemos apoyos, servicios y políticas que permitan a las personas decidir sobre sus propias vidas, ejercer sus derechos y participar plenamente en la comunidad.
Casos emblemáticos
Defensa estratégica de derechos
Las experiencias individuales pueden revelar problemas estructurales. A través del litigio estratégico, la incidencia política y la documentación de violaciones a derechos humanos, impulsamos procesos orientados a generar cambios que trasciendan los casos particulares y contribuyan a transformar políticas, instituciones y prácticas.
Articulamos esfuerzos más allá de nuestras fronteras
La defensa de derechos humanos requiere organización colectiva. Formamos parte de redes, alianzas y espacios de articulación nacionales e internacionales que impulsan transformaciones en materia de cuidados, discapacidad, igualdad y derechos humanos.
Organicemos la Resistencia
Si eres persona cuidadora, autista, con discapacidad, familiar o aliada, queremos escucharte. Si quieres denunciar públicamente una violación a derechos humanos, también.